
Región de Antofagasta registra cerca de 800 ACV al año y preocupa aumento de casos en jóvenes
EditorLa Región de Antofagasta registra cerca de 800 accidentes cerebrovasculares (ACV) al año, una cifra que mantiene en alerta a las autoridades sanitarias, especialmente ante la disminución de la edad en que se presentan estos episodios. En el marco del Día Mundial del Accidente Cerebrovascular, conmemorado el 29 de octubre, el Servicio de Salud Antofagasta llamó a reconocer los síntomas y acudir oportunamente a un centro asistencial para reducir el riesgo de muerte y discapacidad.

A nivel nacional, se registran cerca de 40.000 episodios anuales, con aproximadamente 10.000 fallecimientos, según los antecedentes entregados en el comunicado del Servicio de Salud. El neurólogo Agustín Brante, jefe del Servicio de Neurología del Hospital Regional de Antofagasta, explicó la gravedad de esta patología: “El ACV es la segunda causa de mortalidad en Chile y la primera de discapacidad”. Para dimensionar su impacto, comparó la cantidad de afectados en el país con la capacidad del Estadio Nacional.
El especialista manifestó preocupación por la aparición de casos en personas más jóvenes, una tendencia que relacionó con cambios en los estilos de vida. Entre los factores mencionó la mala alimentación, el sedentarismo, el tabaquismo, la diabetes y la hipertensión arterial, condiciones que pueden aumentar el riesgo de sufrir un evento cerebrovascular. Por ello, insistió en la importancia de promover hábitos saludables y controles preventivos desde edades tempranas.
Tres síntomas que requieren atención inmediata
El ACV puede producirse cuando se interrumpe el flujo sanguíneo hacia una zona del cerebro, por ejemplo, debido a la obstrucción de una arteria. Según explicó Brante, cada minuto sin restablecer oportunamente el flujo sanguíneo puede provocar la pérdida de cerca de dos millones de neuronas, lo que aumenta el riesgo de secuelas graves o de muerte. Por esta razón, reconocer las señales y buscar atención médica sin demora resulta fundamental.
Las principales señales de alerta son la asimetría facial, cuando un lado del rostro se ve caído; la pérdida de fuerza o dificultad para mover una extremidad, como un brazo o una pierna; y las alteraciones del habla, que pueden manifestarse como dificultad para expresarse, palabras confusas o problemas para articularlas. El neurólogo advirtió que basta con presentar uno de estos síntomas para sospechar un ACV y solicitar asistencia médica de inmediato.
Ante cualquiera de estas señales, la recomendación es acudir sin demora a un servicio de urgencia o solicitar asistencia para el traslado. El especialista también llamó a evitar la automedicación: “Lo crucial es consultar de inmediato”, señaló, advirtiendo que no se debe administrar aspirina ni otros medicamentos sin indicación médica, ya que el tratamiento depende del tipo de evento cerebrovascular y algunos fármacos pueden resultar perjudiciales.
El comunicado del Servicio de Salud Antofagasta señala que hasta un 90% de los ACV serían prevenibles mediante el control de factores de riesgo modificables. Brante destacó especialmente la hipertensión arterial, que puede avanzar sin síntomas, y recomendó realizar chequeos periódicos en la atención primaria, mantener una alimentación equilibrada y practicar actividad física regularmente. Además, recordó que el régimen GES contempla cobertura para el ACV isquémico en personas de 15 años y más, con garantías de acceso y oportunidad de atención, diagnóstico, tratamiento, rehabilitación y seguimiento, de acuerdo con las condiciones establecidas para esta patología.


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