Experiencia en Japón abre camino para remediar el gigantesco tranque Talabre en Calama

Tras conocer en terreno cómo Japón recuperó ecosistemas devastados por la minería, el jefe de Medio Ambiente del municipio, Yeri Luza, impulsa un proyecto que busca aplicar técnicas de restauración ecológica y fitorremediación en el tranque Talabre, uno de los mayores pasivos ambientales de la comuna.
Actualidad23/06/2026EditorEditor

Mientras Japón logró recuperar ríos y suelos afectados durante décadas por la explotación minera, en Calama surge una propuesta que busca adaptar esa experiencia para enfrentar uno de los principales desafíos ambientales del norte de Chile: la contaminación asociada al tranque de relaves Talabre.

El jefe del Departamento de Medio Ambiente de la Municipalidad de Calama, Yeri Luza, dio a conocer los resultados de una beca de especialización realizada en Japón, donde durante 52 días recorrió universidades, centros de investigación y faenas mineras para conocer las estrategias que permitieron al país asiático restaurar ecosistemas severamente impactados por la actividad extractiva.

La experiencia, aseguró, no quedó solo en el ámbito académico. Hoy se traduce en una propuesta concreta para Calama que apunta a recuperar ambientalmente sectores afectados por relaves mineros mediante técnicas de fitorremediación, utilizando especies vegetales capaces de desarrollarse en suelos contaminados y contribuir a su estabilización.

"Pude ver con mis propios ojos cómo podemos restaurar tanto nuestro río Loa como el impacto sobre el tranque Talabre", afirmó Luza.

Tranque Talabre_Yeri LUza
Tranque Talabre_Yeri Luza

Del "milagro japonés" a una solución para Calama

La capacitación fue financiada por la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) y contempló estudios en las universidades de Hokkaido, Akita y Kyushu, consideradas referentes en minería sustentable y recuperación ambiental.

Según explicó Luza, Japón vivió durante la segunda mitad del siglo XX una contaminación similar a la que hoy enfrentan diversas zonas mineras del mundo. La diferencia fue que el Estado impulsó investigación científica, fortaleció las universidades y promovió tecnologías para revertir los daños ambientales.

"Ellos desarrollaron microorganismos y procesos de restauración ecológica que hoy permiten ver ríos completamente recuperados después de haber estado altamente contaminados por la minería", relató.

Plantas nativas para contener la contaminación

Uno de los principales proyectos que pretende impulsar consiste en intervenir el tranque Talabre mediante barreras vegetales y especies nativas resistentes a altas concentraciones de metales y sales.

La iniciativa contempla desarrollar una investigación junto a especialistas de la Universidad de Antofagasta para identificar plantas capaces de sobrevivir sobre relaves mineros, propagarlas en viveros y posteriormente utilizarlas para estabilizar la superficie del depósito.

La propuesta también considera evaluar distintas mezclas de relaves con compost y humus para determinar cuáles ofrecen mejores condiciones para el establecimiento de la vegetación.

El objetivo es disminuir la acción del viento sobre la superficie del tranque, reduciendo así la dispersión de material particulado hacia distintos sectores de la comuna.

FITOREMEDIACIÓN
FITOREMEDIACIÓN : Uso de plantas para descontaminar

Una solución inspirada en experiencias probadas

Luza explicó que el proyecto busca incorporar la experiencia japonesa de restauración ecológica a la realidad del desierto de Atacama, adaptándola a las especies nativas presentes en la zona y a las características del tranque Talabre.

Paralelamente, presentó un segundo plan de acción para el manejo de residuos sólidos de la comuna, el denominado RESCON, orientado a la creación de un nuevo recinto municipal para el manejo y valorización de residuos, iniciativa que también surgió como resultado de la capacitación internacional.

Un desafío ambiental de largo plazo

El tranque Talabre constituye uno de los mayores depósitos de relaves mineros del país y su superficie supera ampliamente el área urbana de Calama, convirtiéndose en uno de los principales desafíos ambientales para la comuna.

Aunque la propuesta aún deberá avanzar mediante estudios científicos y la coordinación entre el municipio, universidades y organismos competentes, la experiencia obtenida en Japón abre una nueva línea de trabajo orientada a desarrollar soluciones basadas en evidencia para la recuperación ambiental de uno de los pasivos mineros más relevantes del territorio.

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