Lasana mejora sistema de Agua Potable Rural gracias a convenio de colaboración con Minera El Abra

La alianza permitió ejecutar cinco obras, incluyendo la reparación de más de 100 metros de tubería.
Actualidad10/02/2026EditorEditor
IMG_3695
APR Lasana

La Comunidad Indígena del Valle de Lasana celebró el hito de cierre del Convenio
de Colaboración 2025 con Minera El Abra, a través del cual se concretaron cinco
obras prioritarias para mejorar la calidad de vida de sus habitantes.
Una de las iniciativas más relevantes fue la reparación de más de 100 metros de
tubería del Sistema de Agua Potable Rural (APR) para asegurar el acceso al agua
potable de 200 familias. Esta iniciativa permitirá también minimizar las
inundaciones que se han vuelto recurrentes debido al deterioro de las tuberías
antiguas.

El director de la comunidad, Luis Galleguillos Bautista, destacó el trabajo
colaborativo: “Estamos muy contentos con que el APR tenga financiamiento
porque el agua potable es vital para todos. Además, mi rol es ver que los trabajos
se hagan bien y las mesas de diálogo con la empresa han sido perfectas”.
El convenio 2025 también permitió la habilitación de la oficina turística y
renovación de servicios higiénicos del Pukará de Lasana, así como la
normalización del tablero eléctrico del pueblo y el apoyo a la festividad tradicional
de San Isidro.

“Ha sido muy bueno también para el turismo que llega a la zona. El convenio nos
ha servido para mejorar los problemas que tenemos dentro de nuestra
comunidad”, señaló Benita Bautista Copa, presidenta de la Comunidad Indígena
del Valle de Lasana.

El diseño e implementación de estos proyectos fueron desarrollados de manera
conjunta y en línea con las necesidades identificadas por la propia Directiva de la
Comunidad de Lasana.

Te puede interesar
DSC_0351-1-1536x1020

Cambio climático abre nuevo riesgo para el río Loa: lluvias podrían movilizar contaminantes hacia zonas agrícolas

Editor
Actualidad31/08/2026
Investigadores de la Universidad Católica del Norte estudiarán cómo las precipitaciones extremas pueden desplazar perclorato y bromato presentes en suelos áridos hacia fuentes de agua utilizadas por la agricultura. La investigación busca determinar eventuales impactos en la calidad del agua, los cultivos y la inocuidad de los alimentos producidos en el valle del Loa.