Licencia de conducir: enfermedades que pueden limitar su obtención o renovación en Chile

El documento tiene una vigencia de seis años, pero su entrega o extensión puede variar dependiendo del estado de salud del solicitante, según normativa del Ministerio de Transportes.

Actualidad05/02/2026EditorEditor
LICENCIA DE CONDUCIR
Licencia de conducir

La licencia de conducir es un documento obligatorio para manejar vehículos motorizados en Chile, cuya obtención y renovación contempla no sólo evaluaciones teóricas y prácticas, sino también revisiones médicas destinadas a garantizar la seguridad vial.

En el caso de la licencia no profesional clase B, esta autoriza a personas desde los 18 años a conducir vehículos motorizados de tres o más ruedas destinados al transporte particular de personas o carga, con un peso máximo permitido de 3.500 kilogramos. En tanto, la licencia clase C permite manejar vehículos de dos o tres ruedas, como motocicletas, motonetas, bicimotos y similares.

Ambos tipos de licencia tienen una vigencia de seis años. Sin embargo, su duración puede reducirse o incluso ser rechazada si el conductor presenta determinadas enfermedades o condiciones médicas que puedan afectar su capacidad para manejar.

Normativa que regula la evaluación médica

En junio de 2020, el Ministerio de Transportes publicó la resolución exenta N°1194, documento que establece un instructivo técnico con las causales médicas que podrían impedir la obtención o renovación de una licencia de conducir, o bien limitar su vigencia.

Como parte del proceso, los solicitantes deben completar una declaración de salud o autorreporte ante la Dirección de Tránsito correspondiente, donde informan antecedentes médicos relevantes. Posteriormente, se realizan evaluaciones que permiten determinar si la persona cumple con las condiciones necesarias para conducir de manera segura.

Enfermedades que pueden influir en la licencia de conducir

Entre las patologías que pueden modificar la obtención o renovación de la licencia, se encuentran:

  • Trastornos por consumo de alcohol
  • Diabetes mellitus tipo 1 y tipo 2
  • Epilepsia
  • Cáncer
  • Alzheimer y otras demencias
  • Infarto agudo al miocardio
  • Hipertensión arterial
  • Aneurismas aórticos, abdominales o torácicos
  • Angina de pecho
  • Arritmias
  • Terapia anticoagulante
  • Marcapasos o desfibriladores cardíacos implantados
  • Cardiopatías congénitas
  • Paro cardíaco
  • Bypass coronario
  • Insuficiencia cardíaca
  • Trasplante cardíaco
  • Enfermedades valvulares del corazón
  • Trastornos psiquiátricos
  • Uso de benzodiacepinas
  • Consumo perjudicial o dependencia de drogas ilícitas
  • Insuficiencia respiratoria crónica
  • Trastornos neuromusculares, como esclerosis múltiple o Parkinson
  • Traumatismo encéfalo craneano
  • Accidente vascular encefálico
  • Disfunciones vestibulares
  • Alteraciones del sistema musculoesquelético
  • Problemas visuales como diplopía o cataratas
  • Hipoacusia

Las autoridades recalcan que la presencia de alguna de estas enfermedades no implica automáticamente la negativa de la licencia, ya que cada caso es evaluado individualmente, considerando el estado de control de la patología y el riesgo que podría representar para la conducción.

Qué hacer si la licencia es rechazada

En caso de que la renovación o solicitud de la licencia sea rechazada por motivos de salud, la persona tiene derecho a apelar la decisión.

Para ello, deberá someterse a un examen médico en el Servicio Médico Legal, trámite que es gratuito y que puede solicitarse en las oficinas del organismo. El resultado de esta evaluación permitirá revisar nuevamente la situación del solicitante.

Las autoridades enfatizan que estas medidas buscan reducir los riesgos de accidentes de tránsito y garantizar que quienes conducen lo hagan en condiciones físicas y mentales adecuadas, resguardando así la seguridad de conductores, pasajeros y peatones.

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