
Contraloría enciende alertas financieras y Municipio de Calama aparece entre los servicios observados
Editor
La Contraloría General de la República detectó serias observaciones en los estados financieros auditados de 73 servicios públicos del país, en el periodo 2020 a 2024, tras no contar con antecedentes suficientes para validar la razonabilidad de las cifras reportadas en distintos períodos. El diagnóstico fue dado a conocer en un informe difundido por Diario Financiero, que detalla problemas como falta de respaldo contable, debilidades en la gestión de cobros y diferencias significativas en los montos informados.
Dentro de este listado aparece la Municipalidad de Calama, situación que instala un foco de atención sobre la administración de recursos en la capital de la provincia de El Loa. La inclusión del municipio en el informe implica que el órgano contralor se abstuvo de aprobar sus estados financieros, al no contar con evidencia suficiente para emitir una opinión favorable.
Según el reporte, en varios de los servicios observados —a nivel nacional— la Contraloría inició sumarios administrativos y, en ciertos casos, remitió antecedentes a otras instancias, como el Consejo de Defensa del Estado o el Ministerio Público, cuando los hallazgos lo ameritaban.
La mención de Calama en este informe remarca la necesidad de mejorar los mecanismos de control, transparencia y rendición de cuentas en la gestión municipal, especialmente en un contexto donde la correcta administración de los recursos públicos resulta clave para responder a las demandas ciudadanas y fortalecer la confianza en las instituciones locales.



Ruta 1 queda habilitada entre Tocopilla y Aduana El Loa para residentes y emergencias

Fallo obliga a Gendarmería a reabrir CET Ojo de Opache y restituir régimen semiabierto

Ministerio de la Mujer impulsa proyecto de Ley “Cautelares Reforzadas” para fortalecer la protección de mujeres víctimas de violencia

Municipalidad de Calama abre convocatoria para contratar 34 nuevos funcionarios de seguridad

Cambio climático abre nuevo riesgo para el río Loa: lluvias podrían movilizar contaminantes hacia zonas agrícolas


