Tiempo de Noticias en vivo
```

Alcalde Chamorro advierte que Calama vive una “olla de presión” por avance del crimen organizado

El alcalde cuestionó que la violencia siga instalada en distintos sectores de la ciudad, denunció el temor de vecinos para entregar información y anunció gestiones para solicitar medidas de protección, infraestructura crítica y acciones extraordinarias contra puntos donde, según afirmó, operan mafias vinculadas al narcotráfico.
Actualidad15/09/2026EditorEditor

Una preocupante radiografía de la situación de seguridad que enfrenta Calama realizó el alcalde Eliecer Chamorro Vargas, quien advirtió que la ciudad atraviesa un escenario de violencia que, a su juicio, no muestra señales suficientes de retroceso y que estaría marcado por la presencia de organizaciones criminales y su vinculación con bandas locales.

Las declaraciones fueron formuladas al abordar los recientes hechos de violencia registrados en la comuna, entre ellos homicidios, balaceras y personas lesionadas.

“Han habido muchos sucesos que hacen pensar y creer de que la tasa del delito no baja”, sostuvo el jefe comunal, quien manifestó sus diferencias con quienes sostienen que los delitos estarían disminuyendo.

Chamorro afirmó que la percepción existente entre los habitantes de Calama es distinta y advirtió que la violencia asociada a determinados delitos ha aumentado en gravedad.

“Ahora ya no es solamente robar la camioneta, es pegarle a la persona, es pegarle un balazo”, señaló.

Alcalde de Calama_Eliecer Chamorro
Alcalde de Calama_Eliecer Chamorro

Alerta por mafias organizadas

Para el alcalde, uno de los principales problemas radica en que el fenómeno ya no puede ser entendido únicamente como delincuencia común.

“Cuando hablamos de eso hablamos de mafias organizadas, instaladas”, afirmó, agregando que estas estructuras estarían generando vínculos con bandas locales.

A su juicio, esta situación provoca que determinados sectores de la ciudad queden expuestos a un escenario de descontrol, particularmente aquellos lugares donde se concentran hechos vinculados al tráfico de drogas y episodios de violencia.

El alcalde aseguró además haber conversado durante el último fin de semana con vecinos que viven en sectores afectados y que le habrían mostrado antecedentes, videos y causas judiciales relacionadas con situaciones que los mantienen atemorizados.

Uno de los aspectos que más preocupación le genera es el temor a denunciar.

“Hay vecinos que prácticamente están amedrentados, no pueden denunciar”, manifestó, cuestionando que la reserva de la identidad constituya, en la práctica, una protección suficiente cuando existen filtraciones de información asociada a investigaciones.

Protección para vecinos

Frente a este escenario, Chamorro anunció que el municipio, a través de su equipo jurídico, buscará solicitar medidas de protección para vecinos que hayan sido afectados o que puedan estar expuestos a situaciones de riesgo.

El objetivo, explicó, no es sacar a las familias de sus barrios, sino lograr que sean quienes cometen los delitos los que abandonen esos lugares.

“Vamos a solicitar una medida de protección, no para que ellas salgan, sino para que salgan las personas que están cometiendo el acto delictivo”, sostuvo.

El alcalde también informó que mantiene gestiones con el ministro de Seguridad y que existe la posibilidad de sostener una reunión en Santiago durante la próxima semana.

“Infraestructura crítica” y medidas excepcionales

Entre las alternativas que Chamorro está impulsando se encuentra la solicitud de declarar infraestructura crítica en determinados sectores de Calama, además de plantear incluso la posibilidad de establecer medidas extraordinarias en aquellos puntos donde, según su diagnóstico, la presencia del narcotráfico se encuentra desbordada.

El jefe comunal sostuvo que existen sectores específicos de la ciudad que son conocidos por las autoridades y por los propios vecinos como lugares donde se concentra la actividad relacionada con drogas.

En ese contexto, cuestionó que las intervenciones policiales periódicas no sean suficientes para terminar con los problemas que se mantienen durante años en determinados puntos.

“Algo está sucediendo”, afirmó, planteando que se requiere una intervención de mayor profundidad y coordinación entre las instituciones responsables de la seguridad y la persecución penal.

Crítica a la exposición de estrategias policiales

Otro de los cuestionamientos formulados por Chamorro apunta a la forma en que se informa públicamente sobre las estrategias y adquisiciones destinadas a combatir el crimen organizado.

El alcalde sostuvo que resulta contraproducente divulgar detalles sobre determinadas compras o equipamientos policiales, como drones, vehículos u otros elementos utilizados en labores operativas.

“En Chile seguimos publicando en forma ingenua las compras reservadas, estrategias de Carabineros para combatir el crimen organizado”, manifestó.

A su juicio, las organizaciones criminales pueden utilizar esa información para anticiparse a los procedimientos policiales y modificar sus propias estrategias.

“Así opera el crimen organizado”, sostuvo.

Chamorro comparó esta situación con la reserva que existe respecto de determinadas adquisiciones de las Fuerzas Armadas, argumentando que la lucha contra las organizaciones criminales también requiere mantener bajo reserva determinados antecedentes operativos.

Una ciudad que, según el alcalde, llegó al límite

El jefe comunal también describió episodios de balaceras ocurridos en sectores residenciales y recordó que en uno de ellos trabajadores municipales que realizaban labores de aseo debieron ser retirados del lugar para evitar exponerlos al peligro.

Según relató, durante un episodio registrado en el sector de Finca San Juan se produjeron numerosos disparos mientras sus cuadrillas se encontraban trabajando.

“Cómo voy a exponer a mis cuadrillas de aseo ahí”, señaló, explicando que ordenó retirar a los trabajadores del sector.

Para Chamorro, el problema adquiere una dimensión todavía mayor cuando la violencia comienza a formar parte de la vida cotidiana de los barrios.

“Esto ya está pasando por años”, afirmó, advirtiendo que existe el riesgo de que determinados niveles de violencia terminen siendo considerados normales por quienes viven o trabajan en Calama.

El alcalde resumió su diagnóstico con una expresión particularmente gráfica: “Esto es como una olla de presión”.

“Necesitamos una mano dura”

Chamorro planteó finalmente que la respuesta debe involucrar a todas las instituciones responsables de enfrentar el crimen organizado, desde Carabineros y la PDI hasta el Ministerio Público y las autoridades de Gobierno.

“Necesitamos una mano dura, muy fuerte en estos temas”, afirmó.

El alcalde aseguró que el municipio continuará colaborando con las policías y la Fiscalía, pero insistió en que se requiere una intervención de mayor intensidad en aquellos sectores donde las organizaciones criminales mantienen presencia.

A su juicio, una acción contundente en determinados puntos podría provocar que las estructuras criminales intenten desplazarse hacia otros lugares, pero consideró que ello forma parte del desafío de recuperar el control territorial.

Mientras prepara nuevas reuniones con organizaciones vecinales y gestiones ante las autoridades nacionales, Chamorro sostuvo que el municipio seguirá sumando antecedentes y solicitando acciones concretas.

El escenario descrito por el alcalde deja así planteado un desafío que trasciende la labor municipal: cómo impedir que la violencia asociada al narcotráfico y al crimen organizado continúe instalándose en barrios de Calama y termine convirtiéndose en parte de la normalidad cotidiana de sus habitantes.

Último momento
Te puede interesar