Nueva marcha por seguridad escolar en Calama

Con consignas contra la violencia y exigencias de medidas urgentes, docentes, estudiantes y apoderados marcharon en Calama tras el fallecimiento de una trabajadora del Instituto Obispo Lezaeta, en una jornada marcada por el llamado a garantizar entornos escolares seguros.
02/04/2026EditorEditor

Una masiva manifestación se desarrolló en Calama este jueves, convocando a docentes, estudiantes, asistentes de la educación y apoderados, en demanda de mayores medidas de seguridad en los establecimientos educacionales.

Captura de pantalla 2026-04-02 132211
Manifestación de la comunidad escolar en Calama

La movilización surge tras el fallecimiento de una inspectora en el Instituto Obispo Lezaeta, hecho ocurrido el lunes recién pasado y que ha generado profunda conmoción en la comunidad educativa local.

En este contexto, el presidente del Colegio de Profesores de Calama, Ariel Aguirre, entregó declaraciones durante la marcha, enfatizando que la convocatoria representa “una expresión de lucha” transversal de toda la comunidad escolar.

“El dolor, la frustración y la muerte de una trabajadora de la educación en un colegio de la ciudad es algo que nunca debió haber ocurrido”, señaló, agregando que este tipo de situaciones “no puede volver a pasar”.

Durante su intervención, Aguirre hizo un llamado directo a las autoridades, emplazándolas a trabajar de manera conjunta en mejorar la convivencia escolar y el bienestar socioemocional tanto de estudiantes como de trabajadores de la educación.

Asimismo, advirtió sobre la gravedad del contexto actual: “No podemos seguir tolerando la violencia afuera y adentro de nuestros establecimientos escolares”, sostuvo.

El dirigente también cuestionó la asignación de recursos al sector educativo, señalando que existe una “crisis grave de seguridad” que requiere atención urgente. “La educación es el pilar de la sociedad y no la podemos dejar abandonada”, afirmó.

La manifestación avanzó hacia dependencias del Servicio Local de Educación Pública (SLEP), donde los participantes reiteraron su demanda por medidas concretas que garanticen entornos seguros en las comunidades escolares.

La jornada concluyó con un llamado colectivo a erradicar la violencia en el sistema educativo, bajo la consigna de que “nunca más en Chile puede morir un trabajador de la educación”.